septiembre 15, 2014

Un camino sin fin


Hace mucho que no me daba el tiempo de estar aquí, sola. Pero ya casi estamos en Octubre y siempre me llegan pequeños recuerdos de lo que fui. No puedo evitar sentir nostalgia al ver el pasado y sentirme tan lejos. Lo que fue, ya no será, lo entiendo. Lo que no puedo lograr aceptar es que el tiempo pase tan rápido cuando quisieras poder disfrutar de la eternidad de un momento.

Han pasado cuatro años sin que me diera cuenta y ahora estoy aquí, en un momento de mi vida que me queda incómodo, no logro adaptarme, quisiera que pasara rápido, igual que esos cuatro años. Quiero despertar y que otros cuántos hayan pasado así de rápido.

Me desespero porque me veo donde mismo que cuando abrí los ojos. Y es verdad, aquí estoy. Debería estar mejor. Realmente estoy mejor, pero ahora no puedo verlo. Lo veré después. Veré lo bonito que era estar aquí dudando y desesperándome, y querré volver y no podré, porque "lo que fue, ya no será", me diré y lo entenderé... Pero no bastará.

Esa inquietud que siempre me perseguirá es sólo una pequeña parte de la incertidumbre que me genera el destino. ¿Qué pasará mañana? ¿Qué se supone que debo hacer?

¿Estar aquí, preguntándome?
No. Eso lo sé.

Y aquí sigo, tal como empecé. Es un círculo vicioso que no me deja descansar esta noche de un Lunes azul.

(Sí, aún los días tienen el mismo color. Eso no cambiará sólo porque todo cambie.)


Espera. Pensar en todo esto me revuelve la cabeza. Sinceramente, ¿podría ser feliz así? pero, ya lo soy.
Tengo todo lo que algún día soñé. Solo que en mi sueño, todo pasaba extremadamente rápido y llegaba al momento en el que quiero llegar y ahí el tiempo se detenía, y yo disfrutaba.

Por ahora, estoy en la mitad del camino. Más cerca del final de lo que yo puedo ver. Casi puedo sentirlo, estoy cerca. Te veo y me lo creo. Ya me puedo ver ahí...

Pero, siempre hay algo que me golpea y me abre los ojos... Aún me falta.

2017

No hay duda, este año fue de cambios; de tomar decisiones, de decir "ahora es tiempo" y lo hice, y cambié. Me di cuenta que si yo...