diciembre 30, 2013


Bueno, ya mero es un nuevo año y todo -se supone- comienza desde cero.

Así que hagamos las cosas bien. No puedo decir que espero este año sea mejor que el anterior, creo que nunca ningún año se podrá comprar. Cada año tiene lo suyo, al igual que cada día y cada hora. Desde el 2012 mi vida tomó otro rumbo, las cosas dejaron de ser cotidianas para convertirse en algo impredecible totalmente, aprendí muchísimas cosas. Este año viví de todo, olvidé lo aprendido y me equivoqué cuantas veces pude para al finar poder tomar lo bueno de cada cosa ocurrida, de cada fracaso, de cada intento, de cada idea que estuvo en mi mente. Siempre he creído que las cosas pasan por algo y no he vivido algo que me demuestre lo contrario. Sólo queda esperar al año nuevo con los ojos bien abiertos, con la esperanza de que algún suceso extraño no me tome de sorpresa.

Bien dicen que tenemos 365 oportunidades. Creo que es tiempo de intentar aprovecharlas :)

diciembre 29, 2013


Sabes, hay muchas cosas que me fascinaría poder conocer, pero sé que no todo lo voy a lograr en esta vida. Tal vez sea en una o dos más si tengo suerte. O tal vez no lo logre nunca.

Me gusta imaginar que podré disfrutar de esto no sólo una vez, que podré conocerte cuántas veces me sea posible, de una y otra manera, cada vez diferente para lograr conocer cada parte de ti, sin faltarme absolutamente nada. No me gusta pensar en la muerte. A decir verdad, me aterra hacerlo y lo sabes.

Y es curioso el hecho de que hay días que me acuerdo de mis pensamientos de la infancia, de hace más de 10 años... y me encuentro en donde mismo. De alguna manera extraña vuelvo a sentir lo que sentía, vivir de nuevo ese miedo que me atormentó varios años hasta poder omitir el simple hecho de pensar en ello. Nunca pude cambiar esa idea de que al morir, simplemente se apagaba todo. A veces lo veía como si fuese un sueño, un sueño del que nunca se despierta. Pero no un sueño común sino un sueño de esos en los que no se sueña realmente nada. Que se sabe que se está dormido, pero no hay nada más allá de eso. Tu mente y un abismo de oscuridad horrible, no más.

Me aterraba sólo pensarlo, y al momento de dormir no podía evitar imaginarme -cuando cerraba los ojos- que había una posibilidad de no despertar jamás y quedarme ahí, atrapada en aquella profunda oscuridad.

Luego de varios años, aprendí a evitar ese tipo de pensamientos, aunque nunca desaparecieron totalmente. Pérdidas, accidentes y cosas parecidas me hacían recordar lo fácil que era desprenderse de todo lo tangible de este mundo. 


¿Quién querría que le pasara eso?

...Él.



D.E.P.

noviembre 10, 2013

Y es que recordar contigo es lo mejor por lo que he pasado. Son tantas cosas que sólo tú y yo sabemos. Cada detalle que ahí seguirá presente entre nosotros y cada vez más y más fuerte. No puedo explicar bien todo lo que siento cuando hablamos de todo eso, porque recordar es volver a vivir, y vuelvo a sentir todo aquéllo que llegué a sentir en esos momentos. Recuerdo por qué estoy ahora contigo y aquí. Todo tiene una explicación, y la explicación a todo lo que soy, eres tú...

octubre 24, 2013


Es que así es ahora, debo aprender a estar sola. A ser quien soy en realidad y no intentar aparentar algo más. Qué importa si la gente espera algo distinto de mí, qué importa si no les gusta mi manera de ser, por mí se pueden tragar sus opiniones y/o pensamientos. Ya basta de tratar de "complacer" a los demás, aunque en sí nunca lo he hecho. Puede que se haya dado la ocasión de que lo haya intentado y, sinceramente, no pude. Siempre hay personas que me importan, mi familia y tú. A mi familia nunca se le ha de complacer, por más que lo intente no lo logro, así que ellos están en otro plano. Por otro lado estás tú, la persona por la que hago todo lo que esté dentro de mis posibilidades, lo juro. Pero no me refiero a ustedes, me refiero a aquella gente del exterior que está asechando sin dudar, sin perderse ningún momento, esperando para atacar. A todos ellos, desearía tener la oportunidad de mandarlos gentilmente a la mierda. Pero, lamentablemente mis principios no me lo permiten. Sólo he de poder ignorar todo lo que venga de ese lado y sí, lo sé, muchas veces no lo hago. Logran llenarme de un coraje irresistible, de unas ganas incontrolables de querer desaparecer a todo el mundo y quedarme yo solamente (mi familia, tú y yo). No sé cómo ni por qué sucede, pero llega un punto en que la gente se vuelve insoportable y lo saben, y lo disfrutan.



Así dejo, yo, las cosas a medias.

octubre 14, 2013

I am


Aquí está todo lo que puedo ofrecerte. No hay más, es todo lo que soy. Ya me conoces bien.

¿Cambiar?
No está en mis planes.

Simplemente sigo lo que pienso. Y mi manera de pensar está propensa a cambios, no te voy a mentir. No sé en dónde estaré mañana o si hoy mismo las cosas buenas ya no serán las mismas que las de ayer.

No me puedo definir concretamente, simplemente te puedo decir que mi nombre hoy es Jessica y así soy.

octubre 13, 2013


Y es que todavía no encuentro algo que me llene, que me llene hasta desbordar. Tengo muchas cosas y yo creo sí podrían hacerlo, pero hay algo en mí que no lo deja ser. Hay algo que no me permite disfrutar de esto y de aquéllo; hay algo que me limita. Y ese algo soy yo. Siempre he sido yo.

¿Por qué?

Acaso será que no me gusta ser totalmente feliz... ¿? Debe haber algo malo en mi vida para poder estar bien, ¿o qué carajo? Nunca logro una estabilidad social-emocional, ni siquiera personal, que dure un día completo. Nunca.



Por hoy, mi solución será dormir.

Sólo a veces...

A veces, me gustaría volver a conocerte, empezar desde el principio, decirte mi nombre y que me digas el tuyo (nunca tuvimos esa oportunidad), me gustaría decirte quién soy y qué es lo que espero de la vida y que tú me dijeras qué quieres de mí. Me gustaría poder hablar claro desde el principio, que los dos sepamos exactamente en qué momento equivocarnos. Me gustaría ser de ti, algo más en tu vida, conocerte tanto como ahora pero no lo suficiente para no saber cuándo alejarme de ti, por tu bien y no por el mío. Me gustaría saber qué hacer desde el comienzo y hasta el final, poder contarte mis sueños sin que se vuelva una necesidad, y que me cuentes los tuyos sin sentirme especial.

octubre 11, 2013

agosto 24, 2013


Hoy quiero contarte lo que ha pasado con mi vida estos últimos meses, apróximadamente. Mi vida ya había presenciado un cambio drástico alrededor de un mes, pero eso ya es pasado. Mis días han sido un poco borrosos, ahora que lo veo. Nuevas cosas me llegaron de sorpresa. Obtuve empleo, y no tenía que ser nada nuevo, pues pretendía cubrir la incapacidad de mi hermana en su trabajo los dos meses de vacaciones. Tal vez me sorprendió porque esa idea ya tenía un mes desde que se había perdido. Todo cambió y conseguí esa oportunidad. Trabajé 8 horas los cinco días de la semana y mi vida se iba opacando, todo era mi trabajo y poco tiempo libre. Aún así, disfruté esas vacaciones, estaba distraída y no perdía tiempo pensando en cosas que no debía. Tuve tiempo de empezar el libro que tanto he querido leer; sin embargo, todavía no lo puedo acabar ya que he perdido ese poco tiempo libre que tenía. Pasaron dos, tres y cuatro semanas rápido, me gustó todo lo que aprendí, el ambiente de trabajo era muy tranquilo, muy blanco. Aprendí muchas cosas de las que soy capaz y que no había podido probar. Entré al escuela, continué con dos semanas trabajando. La primer semana fue fácil. No tenía tiempo, pero tampoco sentía que la escuela o el trabajo absorbían mi tiempo. Estaba bien. La segunda semana no me fue tan bien, perdí atención en clases, me atrasé con las tareas y en el trabajo todo seguía igual, tranquilo. Llegaba cansadísima a mi casa, queriendo hacer mil cosas pero apenas alcanzaba a hacer una. Tuve que terminar mi relación laboral que se había podido extender un mes más, no era yo dando todo de mí, era alguien tratando de sobrevivir a un mundo sin tiempo y lleno de cosas por hacer. Me siento un tanto inconclusa, no pude acabar con esa oportunidad que me gané, por mi esfuerzo y mi dedicación. Di lo mejor de mí en ese trabajo, aprendí lo más rápido que pude y obtuve una respuesta positiva. Recibí felicitaciones continuas por mi eficiencia y fácil aprendizaje, de tal manera que me ofrecieron un mes más. Lamentablemente mi mente y mi cuerpo aún no están preparadas para ese entorno, quiero dar lo mejor de mí al escuela y obtener buenas calificaciones para aumentar mi promedio y alcanzar a conseguir una beca, y esa opción de seguir trabajando y estudiando no estaba en mis planes para lograr mi objetivo. Me siento mal, pero es el costo de oportunidad al que me tengo que enfrentar para hacer lo que quiero. Me siento sumamente agradecida de siempre encontrarme con pura gente bonita. Así que debo devolverle al mundo todo lo bueno que me da.

...Sí, me perdí un poco de lo que estaba diciendo.

Y, mi mente tiene más cosas adentro de las que puede soportar diariamente.


~ Au Revoir.

julio 28, 2013


Me llamo Jessica Quiñónez Pulido. Nací un 20 de Octubre de 1992. No me gusta que traten de llamarme "Jessy", argh, lo detesto. Me gustan los colores opacos, oscuros, nada llamativos, sin embargo, me llama la atención el amarillo; a pesar de que lo considero un color que jamás usaría, me agrada en tonos muy claros. Hasta hace poco no soportaba el color rojo, ahora lo acepto, ya está en el fondo de mi celular y computadora, y pocas veces me acompaña al vestir. Y aunque he cambiado mi forma de pensar de unos meses para acá, todavía puedo afirmar que jamás aceptaré el color verde, azul, naranja, rosa, lila y todos esos colores que duelen. Es algo extraño pero suelo relacionar muchas cosas con  colores (nombres, números, canciones y simples letras); por ejemplo, los días de la semana: lunes, azul; martes, rojo; miércoles, naranja; jueves, verde; viernes, rosa; sábado, café; y el domingo, negro con letras azules; también los números: 3, amarillo; 5 azul; 6, naranja-café; 7, rojo, étc. Y ya son muchas letras. No lo sé, hay muchas pequeñas cosas en mí que no hay en mucha gente. A veces estoy cansada sin tener sueño y eso muchos no lo entienden todavía. Siempre he preferido la honestidad, pero nunca me había importado tanto como ahora :3, odio a las personas que tienen que mentir para vivir. Sigo siendo igual de indecisa que hace varios años, pero hay algo en mí que es distinto, algo nuevo que ni yo puedo describir. Sólo tengo un par de zapatos y unos converse que ya están por decir adiós, pero así soy feliz, no necesito más...

¿Qué es esto?

Tiempo que no se detiene. ¿Y yo? akjsdlasd.
Aquí, aquí estoy.



julio 23, 2013




Será una persona muy importante en mi vida, tendrá todo mi respeto posible y he llegado a admirarlo increíblemente todos estos años, pero hoy... hoy consiguió decepcionarme.







julio 11, 2013

¿Escribir lo que no me gusta?

Pues todo - dijo mi mamá.

T O D O, esa palabra retumbó en mi cabeza. No por ser una palabra usada a grosso modo sino por todo lo que conllevaba.

Si era correcta la afirmación de mi mamá quería decir que nada me gusta... pero no es así.
Me gustan muchas cosas, incluso cuando no me gustan.

1. No me gusta decir mentiras, pero me ha gustado el hecho de tener que hacerlo.
2. No me gusta pensar, pero disfruto hacerlo.
3. No me gusta el número 3, pero me gusta ponerlo en todos lados.
4. No me gusta creer que soy bonita, pero me gusta pensarlo.


Apenas comienzo...

junio 20, 2013

Un ratito nadamás.

 
Mi amor, sólo quiero decir que eres lo MEJOR que me ha pasado en esta vida. Y sé que me esperan muchas más y quiero que tú estés en todas esas. De verdad, gracias por todo este tiempo. Digo, gracias por aceptarme con todo y mis mil errores y defectos. Sé que nadie es perfecto pero también sé que me equivoqué de verdad. Y quiero recompensar todo ese mal que he hecho. Quiero estar a tu lado y vivir mejor que antes, compartirte todo lo que soy y lo que seré. Porque no hay nadie más que tú que me haga sentir segura y completa. Askdlasdo definitivo, quiero pasar el resto de mi vida contigo. Te amo muchísimo, demás.


junio 13, 2013

Kjhadr

“Sólo quisiera ser uno de los motivos de tu sonrisa, quizá un pequeño pensamiento de tu mente durante la mañana, o quizá un lindo recuerdo antes de dormir. Sólo quisiera ser una fugaz imagen frente a tus ojos, quizá una voz susurrante en tu oído, o quizá un leve roce en tus labios. Sólo quisiera ser alguien que quisieras tener a tu lado, quizá no durante todo el día, pero de una u otra forma, vivir en ti.”

— Gabriela Mistral

junio 06, 2013

Sólo aquí


¿Y para qué huir? Si puedo estar aquí y enfrentar mis errores, por muchos que sean, hacer lo que siempre quise hacer y seguir como he seguido siempre, haciendo lo que me nace sin tener en cuenta alguna buena explicación o fundamentarlo con una buena razón. No busco justificarme de alguna forma, hago lo que quiero y porque lo quiero. Quizá a veces es difícil decifrar qué es lo que quiero, me confundo y llego a conclusiones estúpidas, pero siempre despierto con una idea. Y ese momento, es el decisivo, ahí es cuando sé que debo hacer y lo hago. Sé que he lastimado a muchas personas, incluso me he lastimado mucho a mí, pero realmente creo que es parte de esta vida, de mi vida. Sé que las cosas pasan por algo y sé que siempre lo voy a creer, así que trato de no preocuparme, aunque siempre lo hago, pues es algo que todavía no sé controlar en mi vida. Igual, en estos últimos días, casi meses, he aprendido cosas grandiosas. Aunque es difícil de creer, he aprendido a valorarme más. Sé quién soy y quién puedo llegar a ser. Y realmente quiero intentarlo. Quizás algún día pueda recompensar todo el daño que he hecho. Tengo un plan :).

junio 04, 2013

Y así...


Bueno, es que no es lo mismo tratar de empezar de cero donde ya hay toda una historia y millones de cosas, que empezar por primera vez algo que no sabes qué pasará ni sabes cómo será. Es difícil hacerse a la idea de que lo que existía puede que ya no sea igual y tienes que trabajar en eso, tienes que poner todo de ti para no pensar en lo que ya fue, sino en lo que será. Para mí es difícil, porque eres tú. El ser más importante de mi vida, desde hace mucho tiempo. El ser con el que compartí mi vida entera, al que le entregué todo lo que soy. El que sabe todo de mí, conoce todos mis errores y defectos. Sabe mis virtudes y lo mejor de mí. Eres tú. Y luego, decir "vamos a hacerlo mejor", no lo sé y es que todas esas bellas cosas que pasamos llevan consigo esos pequeños errores que cometimos alguna vez, esos que van inherentes, que no se pueden ver y prevenir, esos que simpemente pasan. Y ahí, volvemos, empezamos de nuevo y pasa lo bello, lo estable y lo perfecto, pero luego, esos pequeños destellos del gran error aparecen poco a poco y es cuando nos asustamos y decimos: ¿qué pasa? ¿pasará de nuevo? No tiene que ser así. Simpemente hay cosas que no cambian de la noche a la mañana. Ambos sabemos cómo reaccionaremos en dado caso. Lo sabemos y lo tememos, porque no es fácil actuar de manera contraria a lo que está en tu mente. Es difícil, para mí es sumamente difícil y sé que para ti también, a pesar de todo lo bueno que haya en tu mente, sé que habrá un pensamiento negativo alguna vez y en la mía también. Y ahí están.. estúpidos pensamientos tratando de ahogarnos y hundirnos cada vez más. No quiero que pase, sé que no pasará, pero se necesita mucho y tal vez, sólo tal vez, pueda que yo llegue a pensar que no tengo todo lo que se necesita. Pero del otro lado estás tú, pensando lo mismo. Y lo que nos inhunda es el miedo que tenemos de que pase lo que ya pasó. Pero es imposible, ¿cómo caer en el mismo error?. Tú mismo me dijiste: hay que saltar con los ojos abiertos. Y realmente quiero hacerlo. Así me lastime todas las veces que lo intente, quiero hacerlo. Y quiero que tú lo hagas conmigo, que dejemos todo lo que nos atormenta a un lado, que seamos uno mismo, quizá como lo fuimos alguna vez. O tal vez, cómo se sintió que lo fuimos. No lo sé. Lo creo cierto y quiero eso y más. Tal vez es mucho pedir, no quiero exigir de más. Quiero que tengas tu espacio y perdón por sentirte mío. Es como digo, no es fácil dejar toda una historia atrás y empezar de nuevo, como si nada hubiera pasado. Es realmente difícil, pero si tengo que hacerlo para que tú seas feliz, digo, después de todo el daño que te he hecho es lo mínimo que puedo hacer, lo intentaré con todo lo que esté en mis manos... Te amo.

abril 29, 2013

M ad M oment


Es algo así como cuando quieres estudiar y aprender, pero hay algo en tí, en tu cabeza, que no te deja ni un segundo descansar. Y ahí está, y no se va.. y no se irá. Damn. ¿Qué podeís hacer? ..Oh, vamos. Sonríe, que la vida es una y es muy corta para todo lo que tienes pensado querer hacer. Dime, qué importancia tiene lo que digan, o piensen, los demás. Qué más da. Pero ahí, entre ellos, estoy yo. ¿Qué demonios pienso yo de mí? Algo que no me gustaría decir. Y ahí es cuando imagino, ahí es cuando pienso, ¿Qué no pensarán ellos? Me desmotivan estos días. Quiero salir y perderme, desaparecer, si es necesario para siempre, si no lo es, pues un día quizá bastará. En fin, es algo que ya no puedo cambiar, pero debe haber algo que pueda hacer... Estudiar.

:)

abril 16, 2013

El sol decadente


[Mors certa, hora incerta]

Lo confieso, cada vez tengo más miedo de dormir por no presagiar aquellas memorias quebrantadas en la oscuridad de la noche. Imágenes que jamás había visto pero sin embargo me acosan cada vez que la luna se incrusta en el cielo y cada vez se vuelve más certero este sueño recurrente, ¿Sueño he dicho? Pesadilla, que se estaciona en la cabecera de mi cama y me susurra palabras con sus pálidos labios. Algunos los llaman don, otros una maldición pero yo, yo sólo creía en la coincidencia que estos ocasionaban.

Hubo uno que me perturbó más que ocasiones anteriores; fue el de ayer. Yo tratando de no dormir para no incurrir en un mundo donde todo es oscuro y no existe nada más que dolor y desesperación, donde se hallan ocultas mis más recurrentes frustraciones y donde no existe algún lugar para esconderse. Prosigo entonces, ya estaba dormido; no me di cuenta de lo viciado que era el lugar, muy similar a mi casa pero había algo diferente, obviamente. Saliendo de mi cama y tocando el piso que estaba tan frío, como aquellas esperanzas que siento de vez en cuando, me dirigí al cuarto de mi madre ya que sentía un pálpito incorregible. Una vez dentro ahí, la escuché llorar. Por supuesto que me partió el corazón, de pronto trate de encender la luz y al no poder me le acerqué. Estaba sentada en la cama, a la orilla donde está su espejo, donde se ve todos los días para arreglarse, y allí me di cuenta de lo inminente: No era ella. Era como un maniquí, con la piel pálida, falsa. Voltee a ver su rostro, tenía una gran sonrisa, unos labios enormes, ojos… negros como si en realidad no tuviese, la nariz, en extremo puntiaguda y brotando sangre de cada uno de sus orificios faciales. Era un escenario terrorífico y desolado. Ella me miró y mostró unas imágenes que no tendrían sentido en eso momento. Las cuales fueron:

1.-Un carro. Era un automóvil antiguo, la verdad, la marca y modelo no eran notorios pues sólo era la silueta de uno.

 2.-Un reloj de manecillas que mostraba las 10 en punto.

 3.- Un látigo y una máscara de cuero.

De pronto desperté, súbitamente, y como es obvio empecé a cuestionarme sobre aquel sueño perturbador. Rápido me levanté y verifiqué que mi madre estuviese bien. Todo estaba dentro de la normalidad… y  la realidad. En eso pensé que ya había pasado algo así, con los hermanos de mi abuela y el vecino, había soñado sus muertes, la manera en que iban a perecer pero se veía con exactitud cómo sucedería y dónde se situarían las “victimas”.

Sólo que esta vez era diferente, demasiado confuso, sin esclarecerse, como aquella laguna que cuando el cielo quiebra en llanto y empiezan a caer las lagrimas de la noche, hace que el agua se altere, no dejando ver el reflejo de uno mismo. Daba vueltas sobre mi cabeza qué podría significar aquella epifanía. ¿Realmente las otras muertes, con relación a mis sueños, de Juana, Olegario y de Mario eran mera coincidencia? En está ocasión tenía que comprobar de una vez por todas si realmente era eso o si aquella misteriosa mujer maniquí era una manifestación de algo más allá de los entendimientos humanos. Además así podría evitar (si fuese cierto) una muerte o preparar a la persona a afrontarla, ¡No sé! La situación se hacía cada vez más desesperante, me tranquilicé un poco y comencé a analizar ciertas similitudes como el hecho de que los tres miembros eran conocidos míos, eso, era irrefutable. También el otro hecho era que había visto el dónde de su fin y pude sentir casi con exactitud el momento en que aquel brote de agua que surge del manantial de la vida iba a cesar. Es por eso que concluí que el carro, el reloj y los objetos de cuero eran el lugar y hora del fallecimiento de una persona cercana a mí, ¿Pero de quién se trataba? ¿De un familiar? ¿De un conocido? ¿De otro vecino? Sentí un poco de responsabilidad, ¿Sabes? Al saber que una vida va a acabar. Puedes llegar a tener la sensación que de pronto está en tus manos pero se  va a través de tus dedos como arena o agua y tienes que ser diligente en tu decisión, si la dejarás fluir junto con el río o aislarla en una cubeta donde estará presente hasta que de improvisto sea ella misma quien se dirija al torrente.

Me puse a razonar sobre dónde podría ser el lugar de la defunción y sólo tenía como referencia las figuras antes mencionadas porque con conocer esta parte únicamente debía observar el sitio y percatarme si algún conocido, familiar o no, aparecería.

De una manera incomoda e insegura indagué sobre el paradero de todos mis familiares y conocidos, ¿Qué representaba aquella máscara y látigo de cuero respectivamente? ¿Tienda para adultos? Ninguna de esas personas trabaja o era de dueña de uno de esos establecimientos. Acaso, ¿Sería dentro de una sex-shop? No lo creo, ya que había un auto en mi “visión”, entonces, tendría entonces que ser fuera de ella. Al parecer ya estaba atando cabos. Con el reloj era obvio, tendría carácter de occiso la persona dentro de la hora mostrada en las manecillas. Por último, el carro, ¿Qué coche era? No lo recordaba por alguna razón. Pero, ¿Quién demonios no tiene un carro estos días? Sería algo difícil. Así que me dirigí a lo que sería lo más largo y aburrido de esta historia. Busqué en los establecimientos previamente escritos, viendo de añadidura la relación que guardaban los sujetos posibles de la muerte con estos primeros, ya fuese para comprar algo ahí o simplemente pasar enseguida de ellas.

Pasaron varios días de una manera totalmente intrascendente, sin incidentes y con muchas dudas e incredulidad. Había perdido todo interés en la epifanía, ya ni siquiera estaba teniendo pesadillas. Parecía todo normal.

Llegué a mi casa y estaba oscura, algo raro pues era temprano, entonces me dirigí a la cocina por un poco de comida pero no había absolutamente nada. Todo me parecía muy extraño al estar mi hogar tan solo y silencioso.

-¿Dónde están todos?- Me pregunté.

Iba a subir las escaleras pasando por la sala cuando escuché un pequeño sonido, como si fuesen uñas arrastrándose lentamente con verdadera fuerza en el vidrio y volteando rápidamente reparé en algo en la ventana.          
             
-¡Demonios! ¡¿Qué fue eso?!- Grité, corriendo a la cocina para agarrar alguna navaja o utensilio filoso.

Había sido una silueta de una persona que, al asomar su cara en la ventana, pude observar su rostro totalmente desfigurado y pálido que me veía a través de ella. Ahora estaba hundido en la oscuridad, consumiéndome poco a poco el miedo y la soledad. Me dirigí nuevamente a la sala dónde se localizaba la ventana, aquella en la que ese sujeto tenebroso se había asomado. Estando en este lugar de la casa empecé a sentir como si estuviese en un anfiteatro, no pudiendo ver ni siquiera mis manos. Aún así seguí avanzando y adentrándome más en las tinieblas. Con ímpetu se prendió la televisión, deslumbrando mis ojos,  y fijándome en ella, advertí que había un texto que se veía muy borroso como si estuviese mal puesta la antena. Seguí acercándome escuchando un ruido estrepitoso, agudo, enajenado, sumiéndome al caos mismo pero, no me dejé vencer. Ahora sí estaba frente a él, algo singular pues el pasaje se encontraba en inglés, mientras que mi persona se hallaba atónita frente al aparato conjeturando aquellas letras en blanco. Decía así:

“The car is on the crash because
The 10:00 o clock is now on the watch
The sadist is the one who has put the price while
Your masochist body receives destruction and demise.”


[El coche está en el accidente porque
El reloj marca las 10:00 en punto
El sádico es quien ha puesto el precio mientras que
Tu cuerpo masoquista recibe destrucción y muerte.]

En lo más inesperado del momento surgió un haz de luz, sin pensarlo me dirigí a él y en un momento fulminante todo volvió a la normalidad pero yo estaba en un estado catatónico.
Esta vez no estaba del todo claro, ¿Masoquista? ¿Sádico? ¿Qué se supone que significa eso? Acaso, ¿Es alguien, un oscuro señor demoniaco, que busca alimentarse del alma de algún inocente? Sigue sin tener sentido pues no me especifica quién es el implicado en ese marchito destino.

Y pasaron nuevamente los días y yo sin una respuesta clara, buscando y buscando alguna coincidencia que pudiera conectarme con ese suceso próximo.

Entonces sucedió lo más impactante que hasta ahora había sucedido. De nuevo en mi casa, aconteció. Un silencio abrumador, del cual no podía escapar empero se escuchó un ruido a lo lejos, era una música ensordecedora, pero yo la conocía, la debía de conocer seguramente, como un camino me guié hasta ella. Cegado por la música no me di cuenta que mi hogar era ahora un pasillo larguísimo que cada vez se volvía más oscuro y tenebroso mientras que la armonía aumentaba en su fuerza, llegando al punto de estar muy activa, rebosando impetuosamente en todo ese sitio sin conocer. Los coros, los instrumentos, el eco que hacía que llegará hasta el fondo de tu alma quemando tu interior con el canto. La melodía era fascinante pero a la vez era tan sombrío. Otra vez hundido en la lobreguez, no obstante con dirección hacía la música, sentía la frialdad que me quemaba la piel y el sentimiento absurdo de una rara nostalgia sobre el lugar.

Realmente llegué a percatarme que estaba donde aquel ritmo me condujo. Era… Era Mozart, era su enigmático Réquiem. Claramente me veía en un momento absolutamente incómodo. Experimentaba cómo el canto me desnudaba los tímpanos y me acariciaba la piel. La muerte, había llegado. Derrumbado en mis pensamientos, y sin poderme mover de improvisto apareció un destello y en este estaba un apagador. Por supuesto que estaba inseguro, ¿Qué consecuencias tendría aquel instrumento? Sin pensarlo de más, lo activé y lo que sucedió después fue que la habitación se iluminó. Era mi cuarto, pero estaba revestido como una prisión, con paredes viejas, suciedad, sangre y grandes textos en ellas. Impresionado por aquella imagen  no podía si no ponérseme la piel en crispada. Incluso con esa armonía entristecedora y exorbitante me dispuse a leer las paredes. Me sorprendí violentamente al darme cuenta de que era aquel verso en inglés, escrito una y otra vez. Confuso empecé a gritar, a maldecir, a blasfemar, a arañarme el rostro y a desmoronarme, por supuesto, en aquel aposento con una increíble anomalía.

Inmediatamente (una vez que me había derrumbado en la terrible angustia que me provocaba todo ese instante) figuré la silueta de una mujer, era como la mujer maniquí, sólo que esta vez, era normal, como alguien vivo, reluciente y rebosante de vida.

                          -¡Estúpido! -dijo ella- Haz sido tan orgulloso y arrogante, interponiendo muros y obstáculos con dudas y vergüenza, tanto, que has obstruido la verdad. Siempre tuviste la respuesta, pero te negaste a verla. No te podíamos mostrarla pues tú te bloqueaste, te hiciste esclavo de la incertidumbre, te encadenaste a la falsa razón dejando a un lado tu instinto natural. No obstante, ahora, que no hay rencor hacia ti, eres libre y puedes ver la realidad. Adelante.

No podía ser, estaba completamente estupefacto

                          -Acaso… ¡Esto no tiene importancia ahora, después vendrán los cuestionamientos! –Pensé improvisadamente.

Acercándome a uno de los muros del dormitorio observé detenidamente el verso.


“The car is on the crash because
The 10:00 o clock is now on the watch
The sadist is the one who has put the price while
Your masochist body receives destruction and demise.”


¿Cómo había podido permitir pasar algo así? ¡El nombre estaba ahí! Efectivamente estaba ahí. Y yo, me impuse una ilusión, una falsa apreciación de la realidad, verdaderamente había… creado muros y obstáculos.

Tomando las palabras y números remarcados, los junté y sin poner ningún espacio formaban car10:00sadistmasochist. Evidentemente estaba inmerso el nombre de “Carlos”  en ese conjunto.

                          -Pero ¡¿Cuál Carlos?! -Dije gritando, abrumado por aquel pronto epílogo de la vida de un conocido.

Me calmé un poco y comencé a distinguir que “Sadist” sólo había tomado la primera letra, con esto, analógicamente, titubeando y con el corazón galopando vehementemente, acomodé ahora el nombre de quién fuese el siguiente difunto de mis conocidos. Ahora realmente formaba un nombre: Carlos M.

Era Carlos Mexia, el único “Carlos M.” que conozco, un viejo amigo que conocía desde el bachiller, y que ahora sería el siguiente de una lista interminable de personas. Era el próximo y no podía hacer nada para impedir el fallecimiento de él.

Por eso ahora escribo esta carta, para advertirte Carlos, buen amigo, que tomes las precauciones posibles pues de ahora en adelante no te espera otro rumbo. No sé a ciencia exacta cuándo será la ocasión pero no se puede evitar un final. Que esté escrito o no, es real, y también sumamente trascendente dudar sobre un verdadero propósito de la vida y la muerte, pues únicamente está el que el hombre le da: como una conclusión, como otra vida, o simplemente la intrascendencia. Cualquier opinión que sea la tuya, prepárate y prepara a tus seres queridos, pues las ceremonias no se hacen para los muertos si no para que los vivos, que justifican tu muerte con una transición creando un estado mental en el que emocionalmente amortiguarán la caída de tu pérdida.

En este instante antes de tu partida, en este momento de certeza de que estás vivo, mientras comprendes mis palabras y lees el sentimiento encontrado de ellas, en la precisión de este instante y analizando lo anterior; sí tiene propósito una despedida o, al menos, por lo que acontecerá más adelante. Aún así, a sabiendas de que algún día perecerás (hecho irrefutable que siempre se avecina en las noches más oscuras en las que no puedo llego a conciliar el sueño por temor al conocimiento y por el poder que otorga esta sabiduría) concluyo pues, que, sin embargo, la muerte realmente es insólita e incierta.

Fin.

abril 03, 2013

Déjame






Déjame escribirte millones de cuentos que puedas leer cuando estés cansado, triste o simplemente cuando tengas ya todo lo que quieres. Déjame escribirte para que me recuerdes y te recuerdes tal como fuiste tiempo atrás. Déjame escribirte aquí y allá, donde cualquiera pueda leerte y reescribirte, si quieren.




marzo 30, 2013

 

 

"Es evidente que hay en ella, o en mí, o en ambos a la vez, alguna imposibilidad, algún prejuicio que nos estropea el amor."

-     “Quién de nosotros” - Mario Benedetti



 

 

"Y necesito verte, pero no te veo, y necesito escucharte, pero no te escucho, y necesito tocarte, pero no te toco, y necesito pensarte, y es lo único que hago."

- Jack Napier 







"Hacés mal en ilusionarte, yo estoy lejos de todo. Tan lejos que me da asco."

- Los Premios - Julio Cortázar  




marzo 24, 2013

Dos y cuatro, tres.



Otsh.

Mi mundo ahorita no gira. No quiere avanzar.

Y no lo culpo, después de todo seguir sería como tirarse de un precipicio.



Quiero que sepas lo importante que eres para mí pero, a la vez, quiero que haya un grado de incertidumbre en tu ser por lo mismo.

Necesito sentir hasta dónde puedes llegar.



Vamos, demuéstramelo.

marzo 17, 2013

7

Toma, te regalo un minuto para que pienses.

- ¿Pensar? Qué será eso.. a mí no se me da.


Prefiero quedarme quieta y escuchar todo lo que venga del mundo,
escuchar y, si puedo, observar.

Descuida.
Aquí estaré, para ti.

Ni te molestes en preocuparte, ahórrate tus palabras y sentimientos
que yo aquí estaré.



¿Sigues?
Hazme caso una sola vez en tu vida.
¡ESCÚCHAME!

Te necesito.

Y necesito que cuides de ti y de mí, por ahora.
Aguarda un segundo.
Quédate un ratito.


Siente la vida, ya no importa lo que haya pasado atrás.
Detente y haz lo que tengas que hacer.

Yo te apoyaré, no soy nadie para juzgarte, mucho menos para despreciarte.

He conocido a personas como tú.
Sé que en todo existe un límite, pero te pido, por favor, que reflexiones un momento,
que te escuches por dentro. Déjame de lado, yo ya dejé de importar hace tiempo atrás.

Ahora eres tú, es tu momento.

Todo el mundo sabe lo que necesita. ¿Tú lo sabes?
Aprovecha para descubrirlo. Es tu momento…

No te lastimes, ni trates de lastimar a los demás, eso nunca servirá de nada.

Me duele que estés así.
Me duele estar así, porque aunque quiera ayudarte sé que no puedo.
Primero tendría que ayudarme a mí.

Por eso, prometo no meterme en tu decisión.
Decidas lo que decidas, ahí estaré.


Quisiera poder prometer que nada insignificante me afectará.
Que he aprendido de todo esto y que nunca nada me fallará.

Pero es inútil.

Estamos aquí, con todo y errores. Así fuimos hechos, no hay nada que hacer más que seguir.

marzo 14, 2013

¿Cuándo llega a ser suficiente?


Para mí nada nunca será suficiente, pero tú no lo entiendes.
Y no me dices qué piensas, no me dices qué sientes.


¿Cómo se supone que yo lo sepa?


Siempre pienso que hablo cosas de más.
Siempre digo todo lo que hay dentro de mí, quizás deba dejar algo oculto, pero no puedo, no puedo guardar más cosas, decidí sacarlo todo porque detenerlo sólo me causaba problemas.

Con lo que guardo aquí, es suficiente, pero al mismo tiempo no lo es.

Hay cosas en mi vida que nadie debería saber y, aún así, lo saben y muy pocos lo entienden, pero eso ya dejó de importarme.

Todavía hay gente bonita que trata de ayudarte o, simplemente, de acompañarte con todo eso.
Esa gente se merece todo en la vida.

Yo no, yo merezco menos de todo lo que recibo, pero aquí sigo.. intentado hacer las cosas bien.

marzo 11, 2013




Hoy amanecí en un Lunes triste y apagado, sin contar que es el día de la semana más azul que he conocido.





Hoy, lo que más necesitaba, se fue.


marzo 09, 2013






Tengo tu foto; no para acordarme de ti cuando la miro, sino para mirarla cuando me acuerdo de ti. 





Julio Cortázar

marzo 01, 2013

febrero 20, 2013



¿Y si te digo que ya no te quiero?



Da igual que no sea cierto, no verías esto de todas formas.

febrero 18, 2013




"No estarás para nada, no serás ni recuerdo, y cuando piense en ti pensaré un pensamiento que oscuramente trate de acordarse de ti."



2017

No hay duda, este año fue de cambios; de tomar decisiones, de decir "ahora es tiempo" y lo hice, y cambié. Me di cuenta que si yo...