Toma, te regalo un minuto para que pienses.
- ¿Pensar? Qué será eso.. a mí no se me da.
Prefiero quedarme quieta y escuchar todo lo que venga del mundo,
escuchar y, si puedo, observar.
Descuida.
Aquí estaré, para ti.
Ni te molestes en preocuparte, ahórrate tus palabras y sentimientos
que yo aquí estaré.
¿Sigues?
Hazme caso una sola vez en tu vida.
¡ESCÚCHAME!
Te necesito.
Y necesito que cuides de ti y de mí, por ahora.
Aguarda un segundo.
Quédate un ratito.
Siente la vida, ya no importa lo que haya pasado atrás.
Detente y haz lo que tengas que hacer.
Yo te apoyaré, no soy nadie para juzgarte, mucho menos para despreciarte.
He conocido a personas como tú.
Sé que en todo existe un límite, pero te pido, por favor, que reflexiones un momento,
que te escuches por dentro. Déjame de lado, yo ya dejé de importar hace tiempo atrás.
Ahora eres tú, es tu momento.
Todo el mundo sabe lo que necesita. ¿Tú lo sabes?
Aprovecha para descubrirlo. Es tu momento…
No te lastimes, ni trates de lastimar a los demás, eso nunca servirá de nada.
Me duele que estés así.
Me duele estar así, porque aunque quiera ayudarte sé que no puedo.
Primero tendría que ayudarme a mí.
Por eso, prometo no meterme en tu decisión.
Decidas lo que decidas, ahí estaré.
Quisiera poder prometer que nada insignificante me afectará.
Que he aprendido de todo esto y que nunca nada me fallará.
Pero es inútil.
Estamos aquí, con todo y errores. Así fuimos hechos, no hay nada que hacer más que seguir.
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