Lygdamys.
Escribí la misma historia una y otra vez, hasta llegar a diez. Agregaba y eliminaba detalles conforme pasaban las horas y los días. Cada vez llegaba más lejos, y cada vez me daba más miedo de creerme todo lo que escribía, porque sabía que ahí había algo de verdad...
buena publicacion, te lees como una escritora que se sumerge cada vez en su fantasia, bueno anque es obvio que cualquier cosa que hagamos dejamos impregnado algo de nosotros
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