El otro día que no
tenía nada qué hacer ni tampoco sueño (nunca tengo nada qué hacer desde
que estoy de vacaciones) entré al facebook, ya sabes, por inercia e
inspeccioné todas las cosas que he publicado, las fotos, las notas, no
dejé nada. Leí cada nota que algún día llegué a escribir, la mayoría era
para ti o hablaban sobre ti. En las únicas en las que no te menciono es
porque son escritos ajenos a mí, sino también te incluiría. Bueno, lo
que pasa es que al leer todo eso me di cuenta de la inmensidad del
tiempo, todo lo que logra y todo lo que va dejando al pasar. Hace ya
varios años desde la primer nota que escribí y pareciera que fue ayer
mismo, porque cada palabra que plasmé era exactamente lo que quería
decir, describen cada pensamiento y sentimiento que en su momento y
hasta ahora experimenté. Me pone de buenas echar un vistazo atrás,
porque me recuerda que no hay mucha diferencia entre lo que he sido y lo
que soy ahora. Sigo siendo yo y eso me alegra, a pesar de todos los
cambios que hemos sufrido, de todas las cosas que hemos aprendido,
seguimos aquí más "tú y yo" que nunca y me encanta. Sigues siendo ese
hombre que mueve mi mundo. El que me despierta cada día con un nuevo
sueño y me llena de ganas de ser quien soy. Eres mi sueño hecho realidad
y no lo cambiaría por nada en el mundo. Juntos hemos crecido y quiero
seguir así toda mi vida, contigo. Te amo porque sí y ya.
Querría haber escrito más, pero el sueño me está ganando.
Gracias por existir aquí conmigo.
Te amo hasta nunca jamás.

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