Esta fotografía tiene de nombre "Marte es el paraíso", la verdad es que se lo quería poner ahí en el medio, pero no me convenció.
Decidí renunciar de nuevo al libro ese "El resplandor", definitivamente no lo puedo leer en el trabajo, de alguna extraña manera me da miedo y entro en un estado poco común, donde el silencio se apodera del lugar y de mi mente. No hago nada más que escucharlo hablar (al silencio). Y todos mis sentidos se desmoronan tan lenta y distraídamente... No, en definitivo, no lo leeré ahí.
Hoy comencé con "El perfume" de Patrick Süskind, su primer novela. Apenas llevo unas veinte páginas y ya estoy fascinada, me encantó la película pero qué mejor que un buen libro, o novela, pues. No me gusta la portada, pero es lo primero y último que veo cuando leo, siempre me escondo en el interior de las páginas. Me gusta saborear el olor de las letras diciendo tanto en tan poco espacio. Deja un mundo a la imaginación. Me encanta.
Ojalá pudiese leer todo el tiempo, en todo momento y todo lugar. Sin dormir, comer o demás...
En cualquier otro momento de mi vida, podría rendirme sin pensar. Pero ahora es diferente, nacimos un martes y no hay que morir en uno. No descansaré hasta leer "Veronika decide morir" de este señor Paulo Coelho o como sea que se escriba su nombre. En fin, es el único libro que ha ejercido interés sobre mí.
Si sigo como hasta ahora, jamás podré cumplir todos mis caprichos. Tengo una lista tan larga, ya. Desearía poder tener todo de una vez. O al menos, la mitad... ayudaría bastante.
Pero más que nada, necesito tiempo. Tiempo para pensar y ahogarme en mis propios pensamientos, sin que nada me apresure o esté al tanto de mí. Quiero libertad, pero una libertad condicional. Quiero importarle a alguien, aunque sólo sea a mis padres, pero quiero importarles. Porque uno nunca sabe hasta dónde es capaz de llegar, ¿qué mejor que tener a alguien que te ayude a darte cuenta si estás yendo muy lejos?, pero claro, desearía mil veces que esa persona a la que le importe seas más tú que mis padres. Porque no existe persona que me entienda como lo haces tú, aunque a veces tengamos nuestras pequeñas diferencias. Quiero ir contigo hasta donde nos deje el tiempo y el espacio.
Alguna vez quise ser alguien famoso, pero ¿para qué? si así ya lo tengo todo. Bueno, no todo, pero lo que me toca hasta ahora, sí. Siempre me ha gustado pensar de más. Que digo 'gustar', me fascina andar divagando muchos ratos y sobre todo y todos, aunque a veces tope con conclusiones muy tontas que sólo me confunden.
¿Y cómo comenzar a pensar si no es observando?
Uff, podría pasar toda mi vida observando cada detalle del mundo, hasta el más pequeño e insignificante. Pero para qué observar nada más cuando se puede saber, sentir y gozar de las maravillas que existen (una de ellas eres tú).
- Y si vivo cien años, cien años pienso en ti...
Siempre he dicho que podría hacer mi vida a blanco y negro, bueno, momentos de mi vida, pero claro, no antes de poner una buena música de fondo y para cada momento. ¿Y por qué no? con una que otra etiqueta por ahí, simples letras que a veces hay que hacer notar porque no todos perciben el mismo mensaje.
Espera, ¿estoy hablando de percepción?. ¡Alto! Deja de leer porque no quiero llegar tan lejos, eso no es para hoy.
Hoy es Martes y nosotros nacimos un Martes. No hay por qué saltearnos tantas vidas en un solo intento.
- Me acuerdo que una maestra en la secundaria, Silvia Barraza (jamás se me olvidará su nombre), cuando empezábamos con un nuevo tema siempre nos dictaba el propósito de éste, y para eso siempre anunciaba fuertemente "pro-PÓ-sito.. con acento en la segunda o", lamentablemente muchos no saben que existe eso a lo que algunos llamamos vagamente "acento".
Pues bueno, mi día ya casi pasa a su etapa final.
Temo que no pueda verte hoy, ojalá y se cumpla mi deseo. Si no, esperaré hasta mañana si es necesario (obvio) para verte.
Me retiro, ya es tiempo de escupir algunas palabras con mis seres más cercanos en lugar de escribir tanto.

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