Oye, mi amor, quiero decirte algo.
- ¿Algo?
En realidad, quiero decirte muchas cosas, pero empezaré por lo más importante: Te amo.
Te amo, demasiado. De tal forma que, no puedo estar ni un segundo sin pensar en ti, en tu rostro, en tu risa, en tus palabras, en tu cuerpo y en el mío... no puedo estar sin ti.
Yo entiendo que estás trabajando, pero no tienes ni idea de cuánto estoy dispuesta a dar por que te quedes un día entero a mi lado. De que pasemos esta vida juntos, solos tú y yo.
Te quiero tanto, que has creado en mí algo que jamás existió: Necesidad, pero necesidad de alguien que me comprenda, que me escuche y me seduzca, de alguien a quien le interese, que le guste mi presencia, que me cuide y se preocupe por mí más que yo misma... necesito de ti, porque ese alguien has sido siempre tú. Desde un principio, fuiste lo más importante e interesante en mi vida. Desde el primer momento en que llegaste llamaste mi atención más fuerte que todos, pues sólo te escuché a ti. Teniendo al mundo entero gritándome, sólo existías tú. ¿Y qué puedo decir? supiste exáctamente cómo llegar y en el punto exacto. Tal vez ni siquiera en cuenta lo tenías, pero lo hiciste, inconscientemente. Tal vez no eran esas tus intenciones más sí las de conocerme. Pues hiciste eso y mucho mas, te ganaste mi confianza y mi corazón, antes que la razón. Desde ese momento hasta ahora, me tienes para ti.
Y como yo he sido siempre, te seré fiel hasta el final. Quizás nunca te lo dije, pero supongo que se ha notado: siempre te he respetado y siempre lo haré. Porque no eres una persona más en mi vida, eres esa persona especial a la que estaba esperando y que por fin tengo a mi lado.
No busco nuevas aventuras en mi vida, sólamente espero a que pasen. Contigo mi vida ha cambiado de color, ahora tiene sentido. Que me enojé y desespere mucho, no es más que una parte de todo el amor que te tengo. Siempre hay cosas que no sabemos expresar, y tal vez yo, al cansarme de repetir siempre las mismas palabras, encuentro la peor manera de demostrarte lo importante que eres para mí; que sepas que entre más miedo tengo de perderte es porque más te amo. Claro, yo no niego mi inseguridad, lo sé y estoy trabajando en ello, pero compréndeme, yo te quiero muchísimo. Eres mi vida, no desesperes mucho si este cambio va lento.
Como tú me has dicho, si de verdad se quiere, se puede. Tal vez ni lo dijiste con esas palabras, pero fue lo que yo capté.
Y sabes algo... aunque no te fijes y me pises siempre que puedes, y seas demasiado brusco al momento de jugar, y mil cosas más que te he dicho. Aun así, tú eres mi principe azul que no precisamente es de piel azul sino de un tono amarillezco. Me encantas. Porque sin todas esas cosas "malas" en ti, no serías el hombre del que estoy enamorada desde hace más de tres enormes años, ni con el que quiero seguir toda mi vida y cumplir el sueño de tener a Julieta y si se puede a Jahziel, o como sea que lo quieras escribir.
Entonces, yo te quería decir algo. Y ya dije muchas cosas, mas sólo quiero que te quede claro que eres el amor de mi vida, con tus defectos y virtudes, yo te amo igual y cada día más. No puedo esperar a verte, te extraño demasiado. Eres tan indispensable como tomar agua, ir al baño y respirar. En todo lo que hago, estás tú. Siempre en mi mente, en mi corazón, en mi cuerpo, en todo lo que soy.
Esto es para ti, mi amor. Para que sepas que te burriroamo machín.

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